Vinos españoles con denominaciones de origen

Las denominaciones de origen del vino u otro producto alimenticio se utilizan como marcadores de indicación geográfica de un determinado caldo o del consumo asociado a una calidad garantizada. Su utilización más conocida tal vez sea en el mundo de la enología, la ciencia que estudia la elaboración de los vinos y sus componentes. España, precisamente, es rica en este campo.

Para conseguir dicha calificación, se necesita el visto bueno de un Consejo Regulador. Este se encarga de defender, normalizar y aplicar las leyes de calidad básicas. Asimismo, defiende también los intereses económicos y sociales de cada modalidad.

Clasificación de los vinos españoles

Dentro de la cultura del vino en España existen seis categorías diferentes, de mayor a menor:

  • Vinos de pago: caldos de gran prestigio asociados a un paraje rural característico.
  • Denominaciones de origen calificada: se reserva para productos que han conseguido una alta calidad durante un largo período de tiempo.
  • Denominaciones de origen: vinos meritorios de un lugar concreto aprobados por un Consejo Regulador.
  • Vinos de calidad de indicación geográfica: crecen en una región específica y con ellos se aspira a alcanzar el nivel de denominaciones de origen.
  • Vinos de la tierra: se corresponden con zonas determinadas, pero no poseen una alta calidad.
  • Vinos de mesa: no están obligados a especificar procedencia.

 

Vinos españoles con denominación de origen

En la actualidad han alcanzado esta categoría alrededor de unos 64. Entre los más conocidos destaca la Denominación Ribera del Duero o el Rueda. Como curiosidad, Madrid o Cataluña también cuentan con su propia categoría. Algunos de los más conocidos son:

  • Ribera del Duero: se corresponde con un vino tinto cultivado en la cuenca del río homónimo, aunque también existe una variedad rosada. Las uvas empleadas deben ser, además, cabernet sauvignon, tempranillo, malbec, merlot, albillo o garnacha.
  • Rueda: su zona de producción principal se encuentra en Valladolid, Ávila y Segovia y predomina el vino tinto con uvas cabernet sauvignon, tempranillo, merlot o garnacha.
  • Madrid: existe desde 1990 y abarca tanto tintos como rosados y blancos. Las uvas empleadas son la syrah para los primeros y la moscatel de grano menudo para los segundos.
  • Cataluña: la uva blanca utilizada tiene que ser macabeo, xarel•lo, parellada, garnacha, chardonnay o moscatel. La tinta se corresponde con la samsó, la ull de llebre, la garnacha tinta, la peluda o el monastrell.

Dentro de la anterior clasificación no se ha incluido la famosa Denominación Rioja por ser de origen calificada y, por tanto, de una calidad superior. Proviene de La Rioja, el País Vasco o Navarra. El 85% se corresponde con un vino tinto y un 15% de vino blanco y rosado. El primero admite en su elaboración uvas garnacha tinta, tempranillo, mazuelo y graciano mientras que el segundo permite garnacha blanca, viura y malvasía.

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